Investigaciones de Fernández-Morán continúan vigentes y disponibles

En la página web de Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) se encuentran descubrimientos y estudios desarrollados por el reconocido científico venezolano Humberto Fernández-Morán, informó la ingeniera y presidenta del Centro Nacional de Desarrollo e Investigación en Telecomunicaciones (Cendit), Gloria Carvalho.

“Fernández-Morán desarrolló la única instrumentación que había en el mundo para estudiar los materiales que venían de la Luna. Las rocas lunares, todo lo que se trajo en todas las misiones de exploración de la Luna… Hoy día es público, se puede acceder en la página de la NASA, fueron estudiadas por Humberto Fernández-Morán”, dijo en una entrevista al sitio web La Iguana.

Explicó que Fernández-Morán “estaba propuesto para hacer una misión a la Luna, porque se dieron cuenta que las cosas que traían de la Luna se contaminaban al llegar a la tierra, entonces esto no ha sido formalmente desclasificado, pero está entre los documentos originales de Fernández-Morán”.

Al destacado científico venezolano “la NASA le encomienda construir 4.000 metros cuadrados de laboratorio en lo que llaman condiciones de limpieza extrema, para que no se contaminara el material vivo que traían del espacio exterior”, explicó Carvalho.

Carvalho es la escritora del libro “Descubrir lo invisible: Humberto Fernández – Morán, el tecnólogo atómico”, presentado recientemente por el presidente Nicolás Maduro. En este sentido, comentó que escribir la obra “fue descubrir de dónde venimos, descubrir cómo se gestó la ciencia en nuestro país».

«En palabras del propio Fernández-Morán, él dice que nuestra historia está amalgamada a la historia de la independencia y menciona siempre los valores de nuestros libertadores, y hablaba de la generosidad que tuvieron nuestros libertadores en ir a llevar la libertad a otros espacios, a otras tierras”, acotó.

Un científico venezolano de referencia mundial

Carvalho asegura que sobre la vida y obra de Humberto Fernández-Morán “hay mucho más por descubrir, unas raíces valiosas. Es como que si un día te despiertas y te das cuenta que gracias a tus antepasados el mundo tiene hoy un aparato de rayos X, un aparato de un resonador electromagnético, un medicamento para el cáncer, un aparato para tratar las cataratas, y que nadie te cuente eso, de verdad que pareciera como intencionado”, comentó.

Añadió que la magnitud del trabajo científico de Humberto Fernández-Morán es sumamente importante.

“Pasarán muchos años para que terminemos de ver la magnitud del trabajo de Humberto Fernández-Morán porque aún al sol de hoy, a pesar de que han pasado 50 años, hay documentos que han tenido la negativa de desclasificación”.

Humberto Fernández-Morán fue un médico y reconocido científico venezolano en el campo de física y biología y es reconocido además por su más grande invento, el bisturí punta de diamante.

En el libro «Descubrir lo invisible Humberto Fernández–Morán, el tecnólogo atómico” de 215 páginas y una galería ilustrada, nace con el objetivo de reivindicar los trabajos de investigación científica y el legado del padre de los usos pacíficos de la energía nuclear en todo el continente americano.

Oficina de Gestión Comunicacional del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología / Periodista: Amarilis Palacios.

Cendit realiza jornada para difundir proyectos de cooperación nuclear entre Venezuela y el OIEA

En el marco de su segundo encuentro del año, la Fundación Centro Nacional de Desarrollo e Investigación en Telecomunicaciones (Cendit), ahondó en temas de suma importancia para el país en materia de energía nuclear, que se llevan a cabo a través del Programa de Cooperación Técnica (PCT) del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

A cargo de Yaremi Gamboa, jefa de la Unidad de Propagación y Antenas en la institución y asistente nacional en la Oficina Nacional de Enlace en Venezuela ante el OIEA; quien desempeña labores en la coordinación e implementación de los programas de cooperación técnica del organismo en el país. Con la presencia de todos los trabajadores y trabajadoras se crea este espacio para intercambiar conocimientos y actualizar al personal en información relevante que los involucra
directa o indirectamente.

El PCT es el mecanismo principal por el que se transfiere tecnología nuclear a los Estados que forman parte del OIEA, a partir de sus necesidades como nación y se les ayuda a atender prioridades clave para su desarrollo en diversas áreas mediante el uso de estas tecnologías con fines pacíficos. Este programa se centra en transferir conocimientos, tecnología y equipamiento; además fortalece las capacidades humanas e institucionales de cada uno de sus miembros.

Gamboa señaló que Venezuela forma parte del OIEA desde sus inicios en el año 1957 y que al ser miembro, participa activamente en proyectos y actividades del PCT en diversas áreas, como salud, agricultura, ambiente y aplicaciones industriales de la tecnología nuclear. De esta manera, mencionó que actualmente el país emplea una variedad de proyectos que abarcan campos cruciales para su desarrollo como “Atoms4Food”, una iniciativa empleada para aumentar la seguridad alimentaria y mejorar los cultivos mediante aplicación de tecnologías nucleares.

Asimismo, el proyecto “Hidrología Isotópica”, se encarga del uso de técnicas que emplean isótopos (átomos con el mismo número de protones pero diferente número de neutrones) para estudiar el ciclo del agua y así abordar problemas relacionados con la gestión de los recursos hídricos. Un tema imprescindible para el país es la salud, por ello el Estado venezolano integra el proyecto “Rayos de Esperanza”, a fin de mejorar el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, especialmente el cáncer, mediante técnicas de medicina nuclear y radioterapia.

Finalmente, Venezuela participa en el proyecto “Nutec Plastics”, como una iniciativa para abordar el problema mundial que supone la contaminación por plásticos, particularmente los microplásticos en el punto de origen, mediante la introducción de nuevas tecnologías para mejorar el reciclaje de estos, y en el océano, donde termina el grueso de los desechos.

Se puede decir entonces que proyectos como estos ejemplifican cómo la aplicación pacífica de la tecnología nuclear, a través de la cooperación internacional, aborda desafíos nacionales críticos en materia de seguridad alimentaria, gestión de recursos hídricos, salud y protección del ambiente,para fortalecer no solo las capacidades técnicas e institucionales de Venezuela, sino también impulsar soluciones innovadoras y sostenibles para el bienestar de la población y el progreso del país.

Prensa Cendit/ Isabel Hernández

Fotografías: Geraldine Hernández

Fundación Cendit profundiza en el ciclo del combustible nuclear y su impacto en la generación de energía eléctrica

En su cita semanal, la Fundación Centro Nacional de Desarrollo e Investigación en Telecomunicaciones (Cendit), realizó la quinta ponencia de los Encuentros Cendit para crear un espacio de intercambio de conocimientos con profesionales de todas las áreas que conforman la institución desde técnicos hasta administrativo, donde se tratan temas de suma importancia para el desarrollo tecnológico de Venezuela.

La conferencia “Ciclo de Combustible Nuclear” estuvo a cargo de la investigadora y jefa de la unidad electrónica de comunicaciones, Carlelinés Gavidia, formada académicamente con una especialización en seguridad nuclear, auspiciada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), realizada en la ciudad de Buenos Aires, Argentina y el curso de protección radiológica que ofrece el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

Gavidia conversó sobre los procesos y subprocesos que se deben cumplir para transformar el uranio que se consigue en la corteza terrestre, especialmente en países como Canadá, Argentina y Australia; en un elemento que se pueda utilizar como generador de energía eléctrica a través de un reactor de potencia.

De esta forma, indicó que en el mundo existen 844 reactores nucleares de los cuales 415 son de potencia y otros 228 son de investigación. En ellos, los neutrones chocan con los núcleos de uranio-235, provocando la fisión nuclear y liberando una gran cantidad de energía en forma de calor. Este calor se utiliza para generar vapor que acciona una turbina y produce electricidad.

El uranio es un elemento químico con propiedades radiactivas que tiene múltiples usos, en esta ocasión, Gavidia abordó el rol que cumple como combustible en las centrales nucleares, así como las fases para su fabricación como la extracción y molienda, donde el mineral de uranio es triturado para aumentar la superficie de contacto y facilitar la extracción; además del procesamiento, conversión y reciclaje.

El ciclo del combustible es un proceso complejo que abarca desde la extracción del mineral de uranio hasta la gestión de los residuos radiactivos generados. Este ciclo es fundamental para la producción de energía nuclear, y su entendimiento es clave para evaluar los impactos ambientales y sociales de esta tecnología.

Dentro de los usos cotidianos y ventajas que tiene se encuentra el isótopo uranio-235 como el principal componente del combustible nuclear. Al someterse a fisión nuclear, libera una enorme cantidad de energía, que se aprovecha para generar electricidad. También, el uranio empobrecido (un subproducto del enriquecimiento de uranio) se utiliza como blindaje contra la radiación en aplicaciones industriales y médicas. En la ciencia e investigación, es un componente vital para determinar la edad de rocas y fósiles, mediante la datación radiométrica.

La actividad culminó con la intervención de los presentes como una interacción bidireccional que complementa el conversatorio, creando un momento para fortalecer el Primer Vértice de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación “Dr. Humberto Fernández-Morán”, impulsada por el Gobierno Bolivariano a través del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), el cual garantiza la siembra y preservación del talento científico nacional, mediante a formación en capacitación y ejercicio ético-científico de niños, niñas, jóvenes y adultos.

Prensa Cendit/ Isabel Hernández / Fotografías/ Isabel Hernández

Cendit conversa sobre el manejo seguro de fuentes radiactivas selladas en desuso

La protección radiológica de fuentes radiactivas selladas en desuso (FRSD) es un aspecto crucial para garantizar la salud pública y la seguridad ambiental. Estas fuentes, aunque ya no se utilizan para su propósito original, continúan emitiendo radiación y pueden representar un riesgo significativo si no se manejan de manera adecuada.

La gestión segura de las FRSD es un desafío global que requiere una colaboración estrecha entre los países del mundo, a través del intercambio de información, transferencia de tecnología y cooperación en materia de regulación, para así establecer estándares internacionales y fortalecer las capacidades nacionales.

La Fundación Centro Nacional de Desarrollo e Investigación en Telecomunicaciones (Cendit), realizó el cuarto encuentro semanal para compartir conocimientos y experiencias, esta vez sobre “Formulación de Políticas y Estrategias Nacionales para la Gestión de las Fuentes Radiactivas Selladas en Desuso”, liderada por Luis Santos, director de Desarrollo e Investigación (DI), quien participó en el Curso de Protección Radiológica, edición 2023, realizado en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Durante la actividad se trataron temas relevantes como la clasificación de los desechos radiactivos y categorización de las fuentes radiactivas, beneficios de una gestión segura, tipos de transporte y seguridad tanto física como tecnológica.

Santos detalló que para el transporte de fuentes radiactivas se utilizan generalmente Bultos Tipo A y Bultos Tipo B; el primero protege materiales radiactivos sólidos no dispersables o cápsulas selladas; y el segundo contiene fuentes de alta actividad de irradiadores industriales (sistemas que utilizan radiaciones ionizantes para eliminar patógenos de alimentos); equipos de cobaltoterapia (tratamiento médico que utiliza la radiación gamma del cobalto para tratar tumores y enfermedades cancerígenas), entre otros.

Asimismo, mencionó las políticas y estrategias para la gestión segura de las FRSD que establece el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), donde destacó la seguridad tecnológica como la protección de las personas y el medio ambiente contra los riesgos asociados a las radiaciones, así como la seguridad de las instalaciones y actividades que dan lugar a esos riesgos.

Por otra parte, señaló que la seguridad física es la que se encarga de la prevención y detección de actos delictivos, o actos intencionales no autorizados que están relacionados con materiales nucleares, materiales radiactivos, instalaciones conexas o actividades conexas.

El pasado año 2023 el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), asumió las competencias y responsabilidades en lo concerniente a las regulaciones del uso pacifico, aplicación, estudio e investigaciones vinculadas con la energía atómica. En este sentido, la Fundación Cendit se encuentra estrechamente vinculada con la seguridad física de las fuentes radiactivas selladas en desuso desde ese momento, siendo uno de los responsables de movilizar y monitorizar estos elementos de forma segura hasta llegar a su destino.

Trasladar fuentes radiactivas requiere de rigurosas medidas de seguridad, así como un personal especializado y capacitado para dichas labores, debido a los riesgos e importancia que estas requieren, ya que una gestión ineficaz podría generar repercusiones imprevistas en los sistemas de seguridad, vulnerabilidades de seguridad involuntarias, retrasos en la programación e impactos imprevistos en las actividades de respuesta a emergencias.

La seguridad radiológica es un tema sumamente amplio y que se encuentra en constante evolución; por ello los encuentros Cendit se muestran como un espacio fundamental para el intercambio de experiencias, contribuyendo a fortalecer los conocimientos de todo el personal técnico y administrativo en materia de protección radiológica. La formación continua del personal y la actualización constante de los protocolos de seguridad son elementos clave para garantizar que estas fuentes sean manejadas de manera responsable y segura, protegiendo así la salud de las personas y el ambiente.

Prensa Cendit/ Isabel Hernández / Fotos: Geraldine Hernández

Cendit impulsa el conocimiento sobre la energía nuclear y sus aplicaciones pacíficas

Debatir sobre la energía nuclear siempre ha generado gran controversia en la población por los incidentes ocurridos a nivel mundial debido al uso inadecuado que muchas veces se le ha dado. Sin embargo, la tecnología nuclear ha demostrado ser una herramienta invaluable en Venezuela, sobre todo en campos como la salud, agricultura, industria, entre otros; incluso, se ha convertido en una parte importante para combatir el cambio climático.

Para ello es necesario conocer inicialmente el concepto base de radiación, que según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), es energía que se desplaza de una forma y se puede describir como ondas o un conjunto de partículas. Así lo resaltó la ingeniera de la Fundación Centro Nacional de Desarrollo e Investigación en Telecomunicaciones (Cendit), Yaneime Umbría, quien cursó una carrera de especialización en Argentina sobre protección radiológica y seguridad de las fuentes de radiación.

Umbría lideró la ponencia “Protección radiológica y seguridad de las fuentes de radiación”, dirigida a todos los trabajadores y trabajadoras de la institución, como un encuentro para la actualización y discusión de temas de interés, a fin de promover el pensamiento crítico de la fuerza laboral y además crear un acercamiento a los acontecimientos más actualizados desde el intercambio de saberes.

En el mundo, existen dos tipos de radiaciones; las ionizantes que se muestran en los tratamientos para enfermedades como el cáncer a través de los rayos gamma, así como los rayos X y algunos materiales que se usan en las centrales nucleares; y las no ionizantes; estas particularmente están presentes en la vida diaria de cualquier individuo ya que se encuentran en las ondas de radio, microondas, la luz visible como el sol, entre otras.

¿Por qué es necesario protegerse de las radiaciones ionizantes si tienen tantos beneficios?

La radiación ionizante, a pesar de las numerosas ventajas que ofrece en campos como la medicina, industria e investigación, también puede presentar riesgos para la salud si no se maneja de manera adecuada. La clave está en la dosis; al igual que muchos medicamentos, la radiación puede ser beneficiosa en pequeñas dosis, pero perjudicial en grandes cantidades.

Durante la actividad, Yaneime hizo saber que la exposición excesiva y prolongada a la radiación ionizante puede causar efectos adversos en el ADN, órganos, tejidos, sistema cardiovascular, vías digestivas, entre otros. Es importante tener en consideración que, aunque estas radiaciones son favorables en muchos campos, pueden ser perjudiciales para la salud.

Para que esto no suceda, la ponente mencionó una serie de recomendaciones viables para controlar la exposición humana ante las radiaciones ionizantes, una de ellas es la limitación de dosis, es fundamental establecer límites para proteger a las personas de los efectos nocivos que pueden causar, además de la dotación de equipos de protección al personal que constantemente está expuesto de manera directa.

Cabe resaltar la importancia de inspeccionar a las instituciones que hacen uso de las tecnologías nucleares, por parte del ente regulador en el país como un acompañamiento en el tema de radioprotección, para garantizar la seguridad y la salud de las personas que trabajan con radiaciones ionizantes, así como de la población en general.

Prensa Cendit/Isabel Hernández

Fotografías/Isabel Hernández

Venezuela presentó impacto del trabajo en perspectiva de género ante la red WIN

Mujeres integrantes de la red “Women in Nuclear” (WIN) desarrollaron un encuentro virtual en el marco del proyecto regional RLA/0/073: “Fortalecimiento de la igualdad de género en las instituciones nucleares nacionales”, ejecutado gracias al impulso del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y el Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y Tecnología Nucleares en América Latina y el Caribe (Arcal).

Venezuela presentó estadísticas de impacto basadas en el informe de gestión de la OIEA del año 2023, las cuales reflejan el trabajo que viene desarrollando el país en materia de género a través del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología y la Oficina Nacional de Enlace.

Yaremi Gamboa, Ingeniera Electricista y contraparte del proyecto en el país, explicó el contexto legal de avanzada con el que cuenta la república, encargado de garantizar el reconocimiento y posicionamiento de la mujer en el ámbito laboral, así como las numerosas políticas públicas desarrolladas desde el gobierno del presidente Nicolas Maduro, para fomentar la participación y crecimiento profesional del género femenino.

Gamboa, expuso que el porcentaje de talento venezolano femenino formado en el exterior a través de la cooperación técnica con el OIEA alcanza el 56% y el capacitado en el país en temas nucleares supera el 60%. “Es importante resaltar la gestión con perspectiva de género que se está desarrollando en el último año por la Oficina Nacional de Enlace, en el que se evidencia un 63% de mujeres que fungen como contrapartes y líderes de proyecto regionales (RLA), mientras que en los nacionales (VEN) el liderazgo arriba a un 52% y en los interregionales (INT) se encuentra en paridad con un 50%”.

Women in Nuclear, es una organización sin fines de lucro de mujeres que trabajan profesionalmente en diversas áreas de aplicaciones de energía nuclear y radiación, poseen 60 capítulos en más de 145 países, consolidando una red de más de 35.000 miembros.

Su trabajo se enfoca en el desarrollo de estrategias para generar conciencia sobre las contribuciones esenciales de los usos pacíficos de las tecnologías nucleares, abordando los 3 desafíos cruciales: Cambio climático, igualdad de género y atracción de talentos jóvenes. El capítulo WiN Venezuela, fue creado en 2020 y tiene en sus filas 52 miembros.

Prensa Polo CyT- Candi Moncada

Destacan capacidades del Cendit para participar en proyectos sobre reactores modulares pequeños

A propósito de la participación de la Fundación Centro Nacional de Desarrollo e Investigación en Telecomunicaciones (Cendit), en el Seminario Virtual: “Reactores Modulares Pequeños (SMR)”, el presidente de la institución, Dino Di Rosa, aseguró que el seminario es un gran aporte al desarrollo de nuevos proyectos de investigación en las áreas de Fotónica, Propagación Electromagnética y Electrónica.


“Existe bastante afinidad entre lo que manejamos como electricistas, especialistas en fotónica y propagación de antenas con el diseño de los SMR, nuestra fundación está muy interesada en la distribución y generación de energía, buscando siempre la eficiencia que esté acorde a preservar la vida del planeta”, destacó.


Di Rosa, Magíster en Sistemas de Telecomunicaciones en Alta Frecuencia, mencionó que los profesionales que laboran en el Cendit están altamente capacitados en las tecnologías relacionadas con los sistemas auxiliares y de control que se pueden encontrar en las SMR.


“El Cendit se ve bastante involucrado en los proyectos de desarrollo que giran alrededor de la fabricación o el diseño de estos reactores modulares pequeños, como lo es el caso de nuestra participación en el plan Cayapa Heroica con la reparación de partes de equipos que tienen fuentes similares a la energía nuclear”, dijo.


La actividad organizada por el Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología (Mincyt), en articulación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y el Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y Tecnología Nucleares en América Latina y el Caribe (Arcal), estuvo dirigida a profesores y estudiantes, con el objetivo de convertirlos en portavoces de los beneficios que ofrece el uso de la energía atómica en la vida cotidiana.

Los SMR son utilizados para producir grandes cantidades de electricidad con bajas emisiones de carbono y su capacidad de potencia puede llegar hasta 300 Megawatios Eléctricos (Mwe), por unidad, representando un tercio de la capacidad de generación que tienen los reactores nucleares de potencia tradicionales.


La iniciativa busca promover el uso pacífico de la energía nuclear, en diferentes modalidades como la radioterapia y los radiofármacos para combatir el cáncer, los equipos para realizar radiografías, mamografías y tomografías para el diagnóstico, así como en técnicas nucleares para la esterilización de alimentos y desalinización.

Asimismo, es necesario tener en cuenta que los reactores modulares pequeños, aunque manejan la energía atómica, todo el sistema que lo envuelve, lo controla y supervisa tiene que ver con la electrónica, mecatrónica, sensores, sistemas de análisis de inteligencia artificial, entre otros; orientados a minimizar el riesgo de exposición de la persona a la fuente.
De esta manera, Yaneime Umbría, Ingeniera e Investigadora del Cendit, expresó su interés sobre este tipo de tecnología.


“El seminario me pareció bastante interesante ya que se pueden hacer muchas cosas útiles con ellos. Lo que más me llamó la atención fue aprender cómo puedes crear electricidad y desalinizar agua con este tipo de reactores”, comentó.


Finalmente, la ingeniera indicó que es importante estar actualizados sobre estos temas, ya que sería un gran aporte para el futuro del país. “Los profesionales podrían apoyar como salvaguardias en el combustible nuclear gastado, sería un gran avance para nosotros ubicar alguno de estos reactores en las costas para desalar agua del mar y convertirla en agua potable”, aseveró.


Prensa Cendit/ Isabel Hernández

Fotos: Candi Moncada

Infografía: Organismo Internacional de Energía Atómica