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“Tenemos
una política dirigida a que la tecnología le llegue al pueblo y está en
la voluntad de este Gobierno, impulsado por nuestra Constitución, que
todo lo que se haga esté encaminado y potenciado por nuestras
comunidades”, afirmó Carlos Figueira, presidente del Centro Nacional de
Tecnologías de Información (Cnti), durante entrevista ofrecida en el
programa Contrastes, que se transmite por Venezolana de Televisión
(VTV). A este espacio también asistió el presidente del Centro Nacional
de Desarrollo e Investigación en Telecomunicaciones (Cendit), Freddy
Brito, quien dio a conocer su visión sobre el avance
científico-tecnológico-industrial que se ha dado en Venezuela.
Hoy día, el desarrollo tecnológico es una realidad en el país,
vinculado a un elemento importante que se beneficia, participa y
apropia de los conocimientos: el pueblo. La política de Estado en
materia tecnológica está estrechamente ligada al Poder Popular, y a la
necesidad de dar acceso a oportunidades que en otras épocas estaban
disponibles para un grupo reducido. “Desde el punto de vista de las
tecnologías para la gente, yo pienso que el país debe tener sus
infraestructuras de investigación, de desarrollo, que generen esos
productos que está requiriendo nuestra sociedad, el enfoque que le
damos nosotros desde el marco de un Gobierno socialista, por supuesto,
es generar la tecnología que la gente requiere y no lo que se necesita
para una comercialización”, manifestó Brito.
La suma de este avance más la participación de venezolanos y
venezolanas en todo el proceso, conduce a la consecución de la
independencia y soberanía tecnológica, tema de vital importancia que
aún se está concretando y para el cual se han abonado logros
significativos en distintas áreas.
“La soberanía va muy ligada a la independencia tecnológica también,
y allí hay un trabajo bastante grande que viene impulsando el Gobierno
revolucionario, específicamente a través del Ministerio del Poder
Popular para Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias (MCTI)”,
señala el Presidente del Cendit. El MCTI en conjunto con sus entes
adscritos ejecuta una ardua labor dedicada a lograr la plena soberanía
tecnológica.
Añade Brito que los esfuerzos están dirigidos a acciones concretas,
con miras a la solución de necesidades, “si nosotros resolvemos esto
con talento venezolano, estamos siendo soberanos en el uso de nuestras
tecnologías”.
De allí que la puesta en órbita del satélite Simón Bolívar no se
limita a la compra del artefacto a la República Popular China, sino que
implicó transferencia tecnológica y de conocimiento que precisa las
herramientas para la futura construcción de otros satélites en suelo
venezolano. En este sentido, explica Carlos Figueira que el Simón
Bolívar resta elementos a la dependencia, ya que hasta hace poco las
comunicaciones satelitales estaban en manos de empresas extranjeras,
así como la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (Cantv),
que pasó nuevamente al Estado y sus dividendos se pueden aprovechar de
forma directa, “el Gobierno está logrando que todos los venezolanos
tengan acceso a las telecomunicaciones y a las Tecnologías de
Información, y el satélite permite complementar el acceso en zonas
donde, por razones naturales y de tiempo, no se ha podido llegar”.
Otro de los resultados de este adelanto científico-tecnológico ha
sido el enlace con lo industrial. De la mano con los procesos de
investigación surgen respuestas en el área de las industrias, creando
relaciones fundamentales y exitosas en cuanto a avances y logros.
Ejemplo de ello, explica Brito, es la construcción de antenas para
la recepción satelital con sello venezolano, considerando que no basta
con tener un satélite, es necesario todo el acompañamiento tecnológico
que se requiere para formar parte de una red de telecomunicaciones,
“desde el MCTI venimos impulsando, no solamente la investigación y
desarrollo en esa materia, sino también la parte industrial, allí es
donde radica verdaderamente el concepto de independencia, cuando uno es
capaz de hacerlo”.
Recordó que la fórmula de la IV República era comprar el satélite
hecho “y el famoso lema que ellos tenían: para qué vas a hacer tal
cosa, si ya otros lo hacen”. El Gobierno Bolivariano ha roto con ese
principio de que no existía la necesidad de hacer tecnología porque
otros países tenían tecnología de punta. “Rompiendo esos esquemas,
nosotros desde el ministerio estamos impulsando laboratorios de
investigación y desarrollo, así como fibra óptica, radiocomunicaciones,
seguridad en materia de transmisión en comunicaciones y datos, entre
otras”, reiteró el Presidente del Cendit.
Venezuela dejó de ser un simple depósito de tecnologías foráneas,
hoy somos capaces de investigar, desarrollar y producir, gracias
también a la ayuda de países aliados que nos han ofrecido más que la
venta de un artefacto, nos han transferido conocimiento que, unido al
talento local, ha dado frutos y se prevé que genere aún más, en pro de
la definitiva independencia tecnológica.
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